Dónde Invertir
Información y asesoramiento sobre inversiones rentables
Invertir en sellos
La
principal característica de esta inversión es que combina su rentabilidad
con la afición del coleccionismo. Si el coleccionista acierta a la hora
de comprar, su inversión puede revalorizarse de un año a otro entre
un 15 y un 20%. A la hora de invertir en sellos hay que tener en cuenta una serie
de factores de los que dependerán su rentabilidad.
Los
dos pilares básicos que determinan el valor de un sello son la limitación
en la tirada y su aceptación universal. Aparte, hay que tener en cuenta
dos clasificaciones.
Primera Clasificación
Sellos nuevos: el sello nuevo no ha sido franqueado,
se mantiene inalterable con su dibujo y son los más valorados por ser escasos
(no confundir sello nuevo con sello reciente).
Sellos
nuevos con charnela: se distingue por un defecto en la goma, debido a un procedimiento
de coleccionismo aplicado en España hasta los años 60, que consistía
en pegar al sello un poco de papel en ángulo para sujetarlo al álbum.
Al quitar la charnela, a estos sello se les ha quedado una marca en la goma, lo
que reduce su valor por el hecho de ser más abundantes que los nuevos.
Sellos
usados: como su nombre indica, son aquéllos que han sido franqueados.
Segunda
clasificación
De lujo:
los sellos de lujo no tienen ningún defecto ni arañazo, el dibujo
está centrado y está en perfecto estado de conservación.
Estas características se valoran mucho en los sellos clásicos porque
la gran mayoría han sido sometidos a diferentes procesos de estampación,
y es muy raro encontrar un sello perfecto en cuanto a márgenes y dentado.
Normales:
son los que tienen algún defecto o han sido sometidos a algún proceso
de estampación.
Los sellos
que más cotizan son los de los países occidentales, incluyendo Mónaco,
Liechtenstein y San Marino, que los cuidan especialmente como fuente de ingresos,
con algunos de particular belleza y perfección técnica.
No
todos los expertos filatélicos coinciden en considerar el sello como una
inversión. Según algunos, sólo puede llamarse verdadera inversión
aquélla que se realiza sobre valores filatélicos muy escasos o simplemente
escasos. En cambio, otros aseguran que, siempre que los sellos estén bien
seleccionados, se obtienen rentabilidades a medio y a largo plazo, y que lo ideal
es mantener la inversión durante diez años.
Para
acometer este tipo de operaciones hay dos formas básicas. Una es la inversión
directa, sin intermediarios, en la que uno se informa, pregunta y adquiere conocimientos
por su cuenta, y después compra y vende a otros coleccionistas, comerciantes,
en subastas, etc. La otra es la inversión dirigida, que se realiza a través
de sociedades filatélicas con la que hay que firmar contratos legales,
de forma que tu dinero es invertido por ellos. Debido a los recientes escándalos
acaecidos en las compañías Forum Filatélico y Afinsa, en
los que todos los clientes de estas compañías aún están
en procesos judiciales para reclamar su dinero, recomendamos ser muy precavidos
si decidimos invertir por medio de terceras personas.
Si
quieres empezar a invertir o aficcionarte en el coleccionismo de sellos, un buen
punto de partida es adquirir una serie completa que se emita un mismo día
y con un mismo motivo. Es esencial procurar tenerla completa, pues en caso contrario
luego será difícil venderla, aunque se posean las piezas de más
valor. Si los sellos están bien seleccionados, pueden revalorizarse en
torno al 15 o 20% en un año, aunque la rentabilidad aumenta exponencialmente
cuanto mayor sea el plazo. Estudios de brokers internacionales como "Salomon
Brothers" afirman que, entre 1920 y 1990, el sello se ha revalorizado en
más del 7.000%, mientras que el oro lo ha hecho en el 1.000%, y es prácticamente
imposible que un buen sello baje nunca de valor.